Mac DeMarco en Chile – Review
La noche del 18 de abril, Mac DeMarco se presentó en un Teatro Caupolicán completamente lleno, en un regreso que se sentía esperado. Desde antes de que comenzara el show, el ambiente ya anticipaba lo que vendría. Un público relajado, dispuesto a cantar, reír y dejarse llevar por una propuesta donde la simpleza es parte esencial del encanto.
El cantante apareció en el escenario con esa naturalidad que lo caracteriza. Lo primero que hizo fue presentar a su banda, marcando desde el inicio el tono cercano de la noche, para luego comenzar con “Shining”, canción de su último trabajo Guitar.
El concierto no siguió una estructura ni buscó la perfección. Por el contrario, se desarrolló de forma suelta, casi improvisada, en línea con lo que define a sus presentaciones: cada show es distinto y eso es precisamente lo que lo hace especial. Entre canciones, comentarios espontáneos, bromas sin demasiado sentido y momentos inesperados fueron construyendo una atmósfera íntima. En un punto de la noche, incluso se paró de manos sobre el escenario, reforzando esa sensación de imprevisibilidad constante.
El setlist atravesó distintas etapas de su carrera, alternando canciones más introspectivas con otras de mayor intensidad. Temas como “Chamber of Reflection” y “Moonlight on the River” hicieron cantar a todos los asistentes, mientras que en otros momentos la energía se desbordó en saltos del público.
El cierre estuvo marcado por la delicadeza y ternura de “My Kind of Woman” y se consolidó como uno de los puntos más emotivos de la noche, con el público completamente entregado. Brazos en alto, voces coreando al unísono y una sensación de calma que se extendía entre las cerca de 7.000 personas presentes. Luego, casi como un guiño final, retomó brevemente la melodía de “Freaking Out the Neighborhood”, cerrando con un gesto que resumía su propuesta a la perfección.
En un contexto donde muchos conciertos apuestan por grandes producciones, Mac DeMarco demuestra que ser genuino es más que suficiente para conectar con el público y vivir una experiencia libre y auténtica.